Los contextos educativos han cambiado y con ellos la
forma de realizar la intervención educativa. El educador deben estar preparados para aplicar
en esta intervención las nuevas tecnologías, estas son el medios pero también los
facilitadores de la comunicación en la era digital
Es inconcebible permanecer en los estándares de una
enseñanza dogmática que solo instruya a los discentes y que ignore que estos nacen
y viven rodeados de tecnologías, son según Prensky los “nativos digitales”.
Los cuales “se
desenvuelven espontáneamente en la vida con la lógica de las Tics y de internet”
(Sacristán 2013, p. 94), y aunque esto no sea del todo incuestionable porque como
en todo en la vida hay que aprenderlo. Si es cierto que a estas últimas
generaciones les resulta más fácil trabajar con las Tics al considéralas como algo
suyo.
Para ellos es muy fácil escribir en línea, compartir documentos,
crear sus propios recursos, etc., e incluso los más aventajados (siguiendo sus
intereses, por ejemplo jugar a videojuegos) experimentan y se atreven con la programación.
Son los “modder” creadores de toda
una subcultura a su alrededor.
El uso de las tics en el proceso de enseñanza y
aprendizaje es muy positivo en ambos polos, ya que el docente las usa para
promover un aprendizaje activo y colaborativo donde se potencia la interacción,
la comunicación y que genera en el alumno la adquisición de muchas de las
competencias claves que el currículo oficial requiere. Y para el discente hay que destacar por encima
de esa adquisición de conocimientos, de habilidades, competencias, etc., el
efecto que tienen a nivel anímico.
Ya que según González y Quero (2015) al aprender con
videojuegos (otra herramienta que se aplica en el ámbito educativo) se produce:
- Motivación, al estar motivado se aprende mejor.
- Automotivación, generada por la superación de logros y por la recompensa de hacer algo bien.
- Compromiso, entendido como la unión de deseos y gustos.
- Perseverancia, ya que al divertirte te motivas y continuas con la actividad. Esto se debe al “aumento de dopamina, energía para el refuerzo intrínseco”. (p.387)
Estos rasgos se pueden extrapolar a las actividades
realizadas con otras herramientas tecnológicas ya que a los alumnos les gusta y
les motiva más efectuar una presentación o un video expositivo con música e
imágenes que por ejemplo realizar una tarea con lápiz y papel.
Hay que buscar la forma más óptima de realizar el acto educativo
obtener lo mejor del alumno y que el educador de lo mejor de sí. Para ello hay
que utilizar todo lo que esté a nuestro alcance incluyendo las Tics, ya que en
la sociedad actual, compleja y cambiante, no se concibe un futuro sin ellas.
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